¿Tu hijo presenta un retraso del lenguaje?
¿Has notado que no conecta adecuadamente palabras para formar oraciones con sentido?
¿O eres un adulto que pasó por un padecimiento que dejó secuelas en su habla?
Durante la edad escolar pueden hacerse más evidentes algunas dificultades de lenguaje que anteriormente pasaban desapercibidas. Un niño puede tener dificultades para pronunciar determinados sonidos, expresar sus ideas, comprender instrucciones, organizar un relato, utilizar vocabulario o comunicarse con claridad.
La terapia de lenguaje puede ayudar a fortalecer estas habilidades y favorecer una comunicación más efectiva en casa, en la escuela y en otros contextos sociales.
Si notas que tu hijo tiene dificultades para comunicarse de acuerdo con lo esperado para su edad, una evaluación de lenguaje puede ayudar a identificar qué habilidades requieren apoyo y si es recomendable iniciar un proceso terapéutico.
La siguiente tabla muestra algunas habilidades de comunicación esperadas de manera general en diferentes etapas del desarrollo:
| EDAD | HABILIDADES ESPERADAS |
| 1 año | Primeras palabras |
| 2 años | Frases de dos palabras |
| 3 años | Oraciones simples |
| 4 años | Conversaciones básicas |
| 5 años | Conversaciones más completas y narración de experiencias |
| 6 años | Expresión clara de ideas y comprensión de instrucciones |
| 7 años | Narración, vocabulario y comunicación más elaborada |
| 8 años | Comprensión y expresión de ideas complejas |
| 9 años | Comunicación verbal fluida y adecuada al contexto |
| 10 años | Expresión oral, comprensión y comunicación acordes a la edad |
Las alteraciones en el lenguaje pueden ser muy diversas y por ello, cada una requiere un tipo de atención específico. Es necesario identificar correctamente su origen y características particulares para con ello poder buscar, acceder y obtener el tratamiento adecuado. El retraso del lenguaje puede presentarse de diferentes maneras: dificultades de pronunciación, falta de estimulación del lenguaje, dislalia, etc.

Las alteraciones en el lenguaje pueden ser muy diversas y por ello, cada una requiere un tipo de atención específico. Es necesario identificar correctamente su origen y características particulares para con ello poder buscar, acceder y obtener el tratamiento adecuado.



Mitos alrededor de la terapia de lenguaje
"El objetivo de la terapia de lenguaje infantil es solo hacer ejercicios con la boca"
FALSO
La terapia de lenguaje evalúa no solo la dificultad de los movimientos de la boca, también trabaja todos los demás aspectos del lenguaje y se diseña un programa específico para abarcar todas las áreas que intervienen en él.
"Puedes formar parte activa de la terapia de lenguaje."
CIERTO
Tu puedes acompañar a terapia a tu hijo en el momento que sea necesario, específicamente para que la terapeuta pueda darte recomendaciones y así poder reforzar el trabajo en casa.
"La terapia de lenguaje es necesaria sólo cuando no se pronuncia bien la ‘R’"
FALSO
Durante la terapia de lenguaje se trabajan las diferentes áreas, como son dispositivos
básicos de aprendizaje, audición, psicomotricidad, lectura y escritura, entre otras.
"Se necesita una evaluación antes de iniciar un programa de terapia de lenguaje"
CIERTO
La mejor manera de planear un tratamiento es conociendo todos los aspectos del lenguaje que están afectados, en cada caso particular.
"Otros especialistas pueden dar terapia de lenguaje, además de un terapeuta de lenguaje"
FALSO
Si bien la terapia de lenguaje se apoya de otros profesionales, psicólogos, pedagógos, etcétera, es únicamente un especialista con teoría y la práctica en esta área la que debe ejercer esta actividad.
"Debes esperar a que tu hijo este más grande para llevarlo a terapia de lenguaje"
FALSO
Si tu hijo se encuentra por debajo esperado para edad, lo mejor es iniciar un programa de terapia tempranamente cuando se encuentra aún en proceso de adquisición en muchos aspectos.
La terapia de lenguaje es un medio de intervención cuyo objetivo es optimizar y mejorar las diferentes áreas de la comunicación no solo en niños, también en adolescentes y adultos.