El resultado: niños y niñas con gran presión y muchas veces con resultados contrarios a los esperados. Por eso, en este artículo te explico por qué los programas milagro para hacer niños(as) más inteligentes no funcionan, de acuerdo a la evidencia científica y la neurociencia del desarrollo.
Imagina que existe un botón que, si lo presionas “adelanta” la inteligencia de tu hijo o hija para siempre…, ¿lo pulsarías?… Muchos anuncios y cursos te van a decir que lo aprietes y te lo venden como una forma de aprovechar la plasticidad cerebral infantil; lamentablemente, ese botón mágico no existe y perseguirlo puede tener efectos no deseados en esos(as) pequeñitos(as) que más amas.
Los mensajes comerciales mezclan datos reales sobre neuroplasticidad con afirmaciones exageradas: “Aumenta el CI en tantas semanas”, “Activa ambos hemisferios”, “Convierte a tu bebé en un prodigio”. Son mensajes que suenan atractivos, pero pocas veces describen claramente qué se logra realmente y cómo se ha medido, además la evidencia científica y el conocimiento actual sobre el desarrollo cerebral cuestionan fuertemente su validez.
Álvaro Bilbao (2015) nos recuerda que el cerebro infantil se desarrolla gracias a experiencias afectivas y a estímulos adecuados, respetando ritmos y necesidades; también nos menciona que, la razón por la que muchos “programas milagro” para hacer niños(as) más inteligentes no funcionan es porque su principal objetivo es acelerar el proceso natural de desarrollo cerebral; y es que nuestros niños y niñas no son máquinas que se puedan acelerar con ejercicios repetitivos.
Es cierto que la plasticidad cerebral existe y durante el primer año de vida es máxima permitiendo que el cerebro se modifique y moldee fácilmente, pero cada una de las funciones cerebrales siguen una secuencia propia de desarrollo que se correlaciona con la maduración del sistema nervioso central, y el sistema nervioso se rige por principios claros y definidos (Rosselli, Matute, & Ardila, 2010). Con los años y la estimulación que se le da a los niños y niñas, sus sistemas nerviosos se van estabilizando y alcanzando su funcionamiento programado y la plasticidad cerebral va disminuyendo, aunque nunca desaparece totalmente; es decir, que siempre se mantiene algún grado de moldeamiento funcional cerebral que permite la adaptación y cambio tanto en niños(as) como en adultos.
Más abajo verás algunas prácticas adecuadas y sencillas que van a ayudar realmente a que tu hijo o hija tenga un desarrollo intelectual y emocional equilibrado sin forzar su maduración.
Esto no quiere decir que los programas de estimulación cognitiva no sirvan; una intervención bien diseñada con criterios clínicos y pedagógicos claros, que cuente con una validación y respaldo científico, sí contribuye a un desarrollo óptimo de la inteligencia. Aclaro que “óptimo” no significa que va a generar niños y niñas superdotados intelectualmente, sino que podrá contribuir a desarrollar las herramientas necesarias para que el cerebro utilice su potencial.
Por eso, ahora te comparto algunas prácticas basadas en evidencia que sí ayudan a que tu hijo o hija desarrolle su inteligencia, sin promesas milagro.
Prácticas sencillas y eficaces para estimular la inteligencia de tu hijo o hija:
A manera de conclusión podemos decir que, los “programas milagro” para hacer niños y niñas más inteligentes satisfacen una ansiedad comprensible en los padres y madres, pero la ciencia y la neuropsicología del desarrollo nos recuerdan que es relevante tener prudencia y respetar los procesos de maduración del cerebro de nuestros niños y niñas. Un ambiente lleno de amor, seguridad, hábitos saludables y experiencias ricas aporta mayores beneficios a largo plazo que cualquier atajo, porque el cerebro de tu hijo o hija crece con cuidados, no con presiones.
Referencias:
Psicóloga Clínica egresada con Mención Honorífica de la Universidad Nacional Autónoma de México en 2011. Cuenta con más de 14 años de experiencia en la Atención Psicológica a niños y adultos, teniendo como principal objetivo que recuperen su bienestar emocional y trabajando desde un Enfoque Humanista.
Cuenta con certificaciones de formación especializada que le permiten crear un plan de acción para ayudarte a volver a poner en marcha tu salud mental desde la primera sesión, como:
Maestría en Psicoterapia Humanista por el Instituto Universitario Carl Rogers, 2023
Diplomado en Psicología y Psicoterapia Infantil por la Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología – AMAPSI, 2020
Actualmente colabora en CAPI como Psicoterapeuta Individual para adultos, Psicodiagnóstico y en el Programa de Asesoría para Padres de Familia (PAP).