Frases motivacion CAPI

Año Nuevo, vida nueva: Cómo superar una ruptura amorosa


madre_hija
“Amor, todos los días. Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta".

Ya lo decía el poeta Sabines cuando hablaba de la ausencia y el desamor. La experiencia de perder al ser amado parece devastadora y nos hace pensar que la vida ha perdido el sentido y que ya no queda ninguna razón para vivir. Sin embargo, es posible recuperarnos de esta dolorosa experiencia, aun cuando no sea nada fácil puesto que hay muchos sentimientos involucrados.

Se dice que el dolor no es proporcional a los años de pareja, sino tiene que ver con otros factores, como el enamoramiento, idealización, complicidad y expectativas, por mencionar algunos. Ahora bien, las cosas pueden volverse más complejas cuando sabemos que nuestra pareja ya no quiere estar con nosotros y eso significa que es posible que sea feliz con alguien más.

Las etapas de una ruptura amorosa son similares a las etapas de un duelo, mencionaré 5 fases de las que hablan algunos autores:

Una primera fase es la negación, donde no se acepta que la relación se haya terminado, y aún existe la esperanza de poder recuperar a esa persona. La segunda, sería el enfado, rabia e ira, que consiste en buscar las causas o las razones por las que ocurrió la ruptura, qué se hizo mal o cuáles fueron los errores que se cometieron. Después, viene la fase de negociación, en la cual se empieza a hacer una reflexión de la vida y se comienzan a analizar los momentos buenos y malos en la relación.

La cuarta abarca un periodo donde se experimenta la tristeza y el dolor, y se quiere llorar ese dolor. Y por último, viene la aceptación, en la cual se asume lo que ha pasado. Algunos autores hablan de una sexta fase: la asimilación. En ella, todo está superado, asimilado, y se puede hablar de ello sin que la emoción gane.

Compartiré algunos puntos que considero importantes, estratégicos y simples, para enfrentar y sobrellevar el proceso de recuperación de una ruptura amorosa de una manera menos dolorosa:

  1. Hay que parar los pensamientos y controlar las cosas que nos recuerdan a esa persona, por ejemplo: no torturarnos una y otra vez con esa canción. Y por supuesto, hay que trabajar y recomponer la autoestima dañada.
  2. No creer que “un clavo saca a otro clavo”. Hay que aprender a vivir con uno mismo, saber disfrutar y sentirnos bien solos. Si el plan de vida que se tiene es vivir en pareja hay que luchar por ello, pero antes hay que saber estar con uno; hay que salir, conocer gente nueva y hacer nuevas actividades, para que cuando sea el tiempo de tener otra pareja, tengamos la seguridad de que si se va, ya sabemos estar bien con nosotros mismos.
  3. Hablar o escribir lo que estamos sintiendo. El rompimiento amoroso trae consigo muchas emociones como la rabia, la tristeza, la desilusión, la soledad y el rechazo, por mencionar solo algunas. Intentar evitarlos es el peor error que se puede cometer, si se quiere seguir adelante y superar el rompimiento. La mejor estrategia para ello es enfrentar las emociones: “Se tiene que sentir”. Si se niegan los sentimientos, el sufrimiento y el dolor se prolongan más tiempo de lo debido, además se gasta más energía en tratar de suprimir los sentimientos, y tarde o temprano saldrán a flote.
  4. Por esta razón, el consejo es escribir los pensamientos en un “diario” o mejor aún, acudir con un terapeuta que nos ayude a procesar y a aclarar la mente, para entender  por qué la relación no funcionó.
  5. Cuida tu cuerpo. Lo común es que cuando se está atravesando por una ruptura, los sentimientos mencionados anteriormente provoquen un quiebre y algunas personas comiencen a tener conductas que no son saludables, como dejar de comer o comer compulsivamente, o que manifiesten el aumento del consumo de alcohol, principalmente. Estas conductas en vez de ayudar perjudican y aumentan el malestar, ya que químicamente producen alteraciones a nivel cerebral y físico, como: cansancio, fatiga, dolor de cabeza, insomnio, pesadez.
  6. Por eso, la recomendación es llevar una dieta balanceada y hacer una actividad física para liberar endorfinas que son las hormonas encargadas de hacernos sentir bien, y así estimular y mejorar nuestra función cognitiva, lo que ayuda que no todo el tiempo estemos pensando en la expareja. Además, tras un quiebre, la tendencia es querer sentarse, acurrucarse, llorar, contarle a los amigos y sentirnos mal acreca de nosotros mismos, por eso, salir y moverse es realmente esencial.
  7. Recordar todas las grandes cosas que se tienen en la vida. Tras un rompimiento, los pensamientos pesimistas y la negatividad están a la orden del día, ya que es el tipo de pensamiento que domina y que incapacita para poder ver un futuro sin pareja, lo bueno de la vida y lo que se tiene. La recomendación es hacer ejercicio diario de agradecer aunque sea por una sola cosa, al principio es difícil, pero conforme se va haciendo, cada vez es más fácil encontrar más cosas positivas que negativas. Incluso es posible que las cosas que se vean al principio como negativas, se conviertan en positivas.
  8. Hacer cosas que se disfruten. Al principio de una ruptura no hay ganas de hacer nada. Comenzar hacer cosas que se disfruten ayuda a reducir el estrés, pero sobre todo, a reencontrase a uno mismo y a poder volver a estar con uno, algo que se pierde cuando se tiene pareja. También es importante que se vuelva a reír, la risa ayuda a sanar las heridas más rápido. Favorece a ver la vida de una manera más optimista.
  9. Demostrar bondad hacia los demás. La actitud de “devolver la mano” es una poderosa manera de “recanalizar el amor” que previamente estaba puesto en la relación. Hacer algo para ayudar a los demás, da una sensación de empoderamiento y, a la vez, abre el corazón.
  10. Busca ayuda con un psicoterapeuta. En esos momentos, tener alguien que nos escuche, guíe y apoye a identificar qué fue lo que pasó y verlo de una manera diferente, resulta de mucha ayuda. Se tiene a los amigos, pero se sabe que ellos no son objetivos, imparciales y además, no es recomendable hablar con ellos todo el tiempo de lo mismo, con los amigos hay que divertirse.

Con estos puntos no quiero hacer entender que superar una ruptura amorosa tiene una receta mágica o milagrosa y que si se sigue, no existirá el dolor. Hay que tener claro que cualquier pérdida afectiva siempre es un proceso con altas y bajas. El objetivo es curar las heridas, y que dicho proceso sea una oportunidad para conocerse más y aprender sobre el arte de amar.

Psic. Marcela Cervantes Chávez

Lic. en Psicología

Espacialista en individual (adultos), parejas y familias
Enfoque: Humanismo

N° de cédula: 5163345

Estudió en la Facultad de Psicología de la UNAM. Es pasante de Maestría en Psicoterapia de pareja y familia, en Instituto de Terapia Familiar, CENCALLI. Cuenta con diplomado en Trastornos de la Alimentación cursado en Monte Fénix y una Certificación nivel II en Psicoterapia asistida por equinos, avalado por EAGALA. Cursó un Diplomado en Enfermedades Psicosomáticas, en el Circulo Psicoanalítico, así como un Diplomado en Nutrición Biodirigida y otro en Homeopatía, ambos avalados por la Escuela Latinoamericana de Educación en Salud Integrativa.
Tiene experiencia laboral por más de 11 años como psicoterapeuta. Es psicoterapeuta de pareja y familia desde hace más de 5 años en el Centro de Atención Psicológica Integral, CAPI.

Deja un comentario
noticias
Horarios CAPI
Lunes a Domingo de 8:00 a 21:00 hrs. También pregunta por nuestro horario de las 7:00 am