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Bien dicen que todos los finales son felices… Yo no estoy de acuerdo.

Mi final aún no llega, esto apenas va a la mitad, porque tengo muchas hojas en el libro de mi vida aún por escribir.

Me pidieron que diera un testimonio acerca de mi experiencia en CAPI, he de decir que yo era escéptica con respecto al tema de la psicología, pensaba que era una pérdida de tiempo, y la verdad he de decir que me han callado la boca.

Yo llegué el 16 de febrero de 2014, fue mi primera consulta, nunca había tenido que recurrir a esto.

Una semana antes para ser exactos el 8 de febrero estuve internada en un hospital, me llevaron a urgencias, el diagnóstico: INTENTO DE SUICIDIO.

Se oye muy fuerte, pero no sé si realmente fue un intento, tal vez, me falló el intento, o tal vez solo quería olvidar el dolor por el que atravesaba, para muchos puede ser una tontería, pero a mi experiencia no lo fue, creo que fue el resultado de muchos años en los cuales vivía oculta al dolor, no quería que nada me tocara, me hiciera daño, y me prohibí a tener sentimientos. Pero como dicen, a todos en algún momento nos llega el amor, para mí a mis 34 años me había llegado, pero había llegado de alguien por la cual estuve enamorada hace más de 11 años, en ese tiempo terminamos, y sin darme cuenta pero gracias a la experiencia de CAPI, me hizo ver que por muchos años reprimí ese sentimiento, descubrí que de esa ruptura amorosa jamás tuve un duelo, porque simplemente no permití que tuviera su ciclo ese sentimiento, no lloré, no me desahogué, y mi desahogo fue en trabajar, realizarme y crecer.

La verdad fuí feliz, muy muy feliz, sin darme cuenta hacía lo que quería y sentía el mundo en mis manos, muchos podrán decir, pero que fue lo que pasó para que llegara yo a tener o a caer en depresión, al grado de tomarme unas pastillas, no valorar nada de lo que tenía, quejarme  de todo, y sentirme de lo más miserable que una persona pudiera sentir.

Pues si hasta el suelo caí, me enlodé, quería desaparecer para no sentir absolutamente nada, es muy larga la historia, creo que en CAPI me di cuenta que uno no se debe guardar ni reprimir los sentimientos, tiene uno que dejar que pasen su ciclo para poder sanar, yo definitivamente cuando volví a ver al hombre al único hombre del cual yo siempre estuve enamorada, mi corazón y mi alma explotaron, me conquistó nuevamente de una forma tan hermosa, me envolvió tan delicadamente, que en definitiva volví a caer, la verdad no me importaba el daño que ya me había hecho anteriormente, no me importó  el pasado que ya tenía en los 11 años que no habíamos estado juntos, simplemente mi corazón latió tan fuerte que se cegó completamente.

Qué paso?? Pues me enamoré ciegamente y le creía todo lo que me decía a pesar de que era muy extraña nuestra relación, la verdad poco a poco me fui dando cuenta que él ya traía un daño emocional muy pero muy fuerte. Sí él era, inseguro, caprichoso, celoso, dominante, controlador, se imaginaba cosas que no, nervioso, misterioso, en fin etc, etc, al grado que me lo fue contagiando poco a poco, la verdad aunque yo sabía que algo muy raro pasaba, que no era normal todo esto que representaba, con sus regalos exagerados me hacía la que no pasaba nada, pero si pasaba y mucho.

Lloraba, fumaba, no dormía, estaba de malas, no salía con mis amigos, estaba perdiendo mi esencia, la mujer que era ya no le interesaba absolutamente nada porque mi mundo ahora solo se centraba en él, teníamos muchas discusiones tontas, pero a la vez muy graves por sus problemas que cargaba, al grado de ya querer desaparecer y tomarme pastillas para dormir.

Hoy a 5 meses de estar en terapia, he ido aprendiendo el significado de muchas cosas, que me rodeaban pero no las valoraba, porque simplemente, que si me costó levantarme, ufff mucho, demasiado, mi vida era un completo desorden, no le tenía valor a nada, no salía más que a trabajar, me aislé de familia, de amigos y de mi mascota que tanto quiero, me avergonzaba que me vieran llorar, me daba temor que me lastimaran, me daba temor la vida.

Muchas personas me dicen que mi depresión y la etapa del duelo lo superé muy rápido, yo no opino lo mismo, para mí fueron terribles, muy lentos, pensé que jamás lo iba a superar, que no lo iba a poder soportar, era tanto el dolor y el estado tan deprimente en el que estaba, que me ponía más triste verme así, hasta que un buen día me dije: NO SOPORTO VERME ASÍ, si voy a estar viva, pues al menos no quiero sentir dolor, no quiero que él me haga sentir que yo soy la culpable de todo lo que le ha pasado.

Empecé a retomar mi vida muchos dicen que empecé con lo más difícil, que es dejarle de hablar, eliminé y bloquee todo contacto con él, me fui de viaje, leía mucho, trataba cada día de hacer algo nuevo en mi vida, distraerme, y salir al mundo, esto obviamente también fue gracias y llevada de la mano del CAPI, aún recuerdo el primer día que fui, estaba muy a la defensiva, me daba rabia pensar que todo mundo me tiraba de a loca, pero no fue así, me han ayudado mucho, me entristece que ya no voy a ir, pero a la vez estoy fascinantemente feliz de que me hayan ayudado a poder soportar y salir de una depresión tan fuerte como la que padecí.

En este tiempo he aprendido:

Que si lo odio? Claro que no, al contrario, agradezco que esto sucediera, sé que no estoy totalmente curada, por así decirlo, a veces he tenido mis altas y mis bajas, pero sobre eso estoy trabajando, ahora ya gracias al CAPI se como tener las herramientas para seguir si llegara a tener un tropiezo.
Porque ahora sé que la vida es una obra de teatro que no permite ensayos, por eso, cantaré, reiré, bailare, lloraré, amaré otra vez, y viviré intensamente cada momento de mi vida porque yo soy la autora y editora de mi propio libro de mi historia y solo depende de mí hacerla una comedia o hacerla una tragedia.

Gracias a mis Padres por entender y no soltarme de la mano para que no cayera, son los héroes de mi vida.
Gracias CAPI, pero principalmente a mi terapeuta, muchas muchas gracias por tu gran valor para escuchar y soportarme

AC- Terapia individual

P.D.:Solo yo puedo darme el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien me dé permiso para obtenerlo.

Jorge Bucay