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Tanatología

¿Qué es la tanatología?
La tanatología es una disciplina integral que estudia el fenómeno de la muerte en los seres humanos, y en otros animales (tanatología forense veterinaria) que aplica el método científico o técnicas forenses, para tratar de resolver y enfrentar las situaciones conflictivas que suceden en torno a ella desde distintos ámbitos del saber, como la medicina, la psicología, la antropología física, la religión y el derecho.
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Una característica importante de la tanatología, como rama de la medicina, consiste en facilitar al enfermo terminal todos los cuidados paliativos  necesarios en cualquier ámbito de acción y ayudar a la familia del enfermo a sobrellevar y elaborar el proceso de duelo producido por la muerte de éste.

Elisabeth Kübler-Ross

La muerte siempre sucede y hemos aprendido a lo largo de la vida que este suceso inevitablemente pasará. Pero, también podemos llegar a aprender que es posible llenar de sentido una pérdida y dar significado a una muerte o la oportunidad de un nuevo comienzo.
La Dra.  Elisabeth Kübler-Ross menciona en su libro La Muerte un Amanecer, las cinco fases del duelo.

Fases del duelo, según Elisabeth Kübler-Ross

Elisabeth Kübler-Ross, pionera de la tanatología, escribió su libro Sobre la muerte y los moribundos con base en una serie de investigaciones que llevó a cabo en hospitales; y al hablar de las fases del duelo, ella se enfoca más en enfermos terminales, aunque también menciona a la muerte.

Elisabeth Kübler-Ross menciona cinco fases durante el duelo, y las llama:

  1. Negación y aislamiento. Durante la primera etapa del duelo, “Negación y aislamiento”, uno se opone a la idea de que tiene una enfermedad mortal o puede ser también que el paciente se aísle del resto de la gente, reacciones consideradas como normales y como una forma de protección provisional a sí mismo, las cuales serán más tarde sustituidas por una aceptación parcial. La negación puede funcionar como un amortiguador después de una noticia tan impresionante o inesperada como esta. Es necesario pasar por esta fase para suavizar el dolor.
  2. Ira. La “Ira” - segunda fase - sustituye la negación que tiene el paciente, por los sentimientos de rabia, coraje, envidia y resentimiento; aquí surgen todos los por qué; los pacientes moribundos suelen quejarse por todo, todo les parece mal y es criticable, y pueden responder después con culpa, vergüenza, dolor y lágrimas. Es una fase difícil pues la ira se desplaza en todas direcciones, incluso injustamente, y en muchas ocasiones los que están cerca del enfermo no se preguntan el por qué de su ira y la toman personalmente, cuando esto es en realidad parte del proceso. Recomienda a quienes rodean al paciente no reaccionar con más ira, pues esto puede provocar una conducta hostil en él y aconseja, en lugar de esto, aceptar la ira irracional del afectado, y entender que al expresarla le ayudará a aceptar mejor su pérdida.
  3. Pacto.Elisabeth Kübler Ross llama a la tercera etapa, “Pacto” porque como el enfermo no ha sido capaz de afrontar la verdad durante la primera fase, y se ha enojado con los demás en la segunda, surge ahora la necesidad de querer llegar a un acuerdo para procurar superar esa desagradable vivencia por la que está pasando. Menciona Kübler Ross, que durante sus investigaciones, la mayoría de los pacientes, hacían ese pacto con Dios.
  4. Depresión. Después de haber pasado por las fases anteriores, el paciente pasa por una etapa de depresión y tristeza profunda; todos los sentimientos anteriores pasan a ser sustituidos por una sensación de pérdida, por ello, la cuarta etapa del duelo es llamada “Depresión”. Kübler Ross recomienda que el moribundo viva este sentimiento y aconseja a las personas cercanas, no alentar al enfermo a que vea el lado positivo de la situación, pues eso evitaría que el moribundo pensara en su propia muerte. Sería absurdo decirle esto cuando los demás también se ponen tristes al perder a un ser querido. Si se vive esta etapa y se enfrenta el dolor que consigo lleva, al enfermo le será más fácil aceptar la realidad.
  5. Aceptación “La aceptación” (quinta fase), llega cuando todas las demás se han experimentado; el enfermo no se sentirá abatido ni enfadado por su “destino”. Sin embargo, no significa que aceptación sea sinónimo de felicidad, más bien es como si el dolor no existiera más. En esta etapa es normal que el doliente se sienta débil o cansado, y por ello tenga la necesidad de dormir o descansar, aunque de diferente manera que en el proceso de depresión, ahora es con tranquilidad, muy parecido al sueño de un bebé recién nacido. Comienza a sentirse cierta paz, al punto de estar bien ya sea solo o acompañado, la vida se va imponiendo.

En CAPI contamos con especialistas y psicólogos expertos en tanatología.
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